
Y mientras la noche amarilleaba él se hundió en tu pelo poblado de luciérnagas y fueron una estela de fuegos de artificio en el agua mansa mientras el aire latía impetuoso y desvergonzado, imitándolos.
Gracie
Caminar, bucear, cuerpo y alma terrenales y aéreos; ojos pies y manos bailan buscan entregan escapándose de cada cuerda de cada uno de todos los instrumentos de la palabra. Rojo y negro de tanto en tanto algún blanco / Bienvenidos a compartir mi estar a todos los que así lo deseen/ de este lado de las cosas
2 comentarios:
- Y todo fue como debiera.Ade
Gracias Ade, siempre por mi gitanerío! Que tu luna roja permanezca siempre iluminada.
Abrazo.
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