viernes, 23 de enero de 2009



Y mientras la noche amarilleaba él se hundió en tu pelo poblado de luciérnagas y fueron una estela de fuegos de artificio en el agua mansa mientras el aire latía impetuoso y desvergonzado, imitándolos.

Gracie

2 comentarios:

ade dijo...

- Y todo fue como debiera.Ade

Graciela dijo...

Gracias Ade, siempre por mi gitanerío! Que tu luna roja permanezca siempre iluminada.
Abrazo.