
y claro que quisiera
armarme otra historia
y desplegarme un
abanico en el vientre,
abanico en el vientre,
y abrirme en cien en mil en un millón
de miradas de palabras de gestos
de voces de roces de besos
besos rojos rosas roncos raros entramados de seda
y no rumiar nunca más, nada de nada,
y remar en un millón de ríos
turbios y de los otros
y desterrar el silencio del vacío
y el de las voces,
y regalarle al fondo del mar
todas las máscaras
inundarlo de colores y de lágrimas negras
y quedarme solo ojos piel boca pubis
los huesos postes de madera hiedra y flores
y el cuerpo
con todo el contorno vivo
marcando las curvas del paseo,
y abrirme en un millón de dedos
de las manos y de los pies
y ensuciame las uñas con la tierra
y olerla tocarla mojarla olerla
y desapegarme,
y ya por la noche, desde la nave verdinegra
que me acuna,
rozarle un ala al paraíso.
Graciela
LAMENTO NO PODER "ORGANIZAR" LA PRESENTACION DEL TEXTO!...ALGO SUCEDE CON GOOGLE!!


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