lunes, 9 de junio de 2008

INSTANCIA FINAL

Un velo imprevisible de melancolía combativa, le bajó desde la frente hasta la boca; le laceró los ojos que nacieron a dos soledades ciegas y descendió con lascivia hasta apretarle la garganta.

En ese instante de lucidez, con luces sin relieve,
aprehendió sin siquiera poder llorar,
que jamás volvería a verlo.

Gracie

No hay comentarios: