
amo-amaba
mirarlo sin que se dé cuenta
cuando toma el café con leche
algunas mañanas
mientras escucha
no escucha
las no-noticias
de la radio
de vez en cuando
poner un mantel de algodón negro
dos velas en portavelas, dorados,
/algo rico
o no/
/no importa tanto para vos,
¿no?/
después/ lo que venga/
oír como respira
antes
y
depués/
dormir sumándome a su olvido
quedarme hecha un ovillo
quieta /muy quieta/
ni pestañear
con tal de que no se mueva
y que ese momento no amanezca
nunca/
o no anochezca/
depende
/pero sí hay claroscuro,
y te movés/
y otra vez
ando
con los ojos oblicuos
por el hábito de entornarlos
cuando sueño/ mientras
sonrío
deambulo
entro al subte
y
hola/ me dás dos
y viajo
y respiro
y / no gracias, ya tengo/
y cállense que es temprano
murga otro día, por favor...
y bajo
y salgo al aire enrarecido
del laberinto húmedo
anónimo
lejos tuyo
lejos tuyo
que ni siquiera compartís
este humo
que olés el salitre blanco-azulado
a cientos de kilómetros
de mis contornos
que no sé nunca si volvés
que presiento siempre que no
y que a veces es sí
y a veces no
y a veces ni
y a veces...
/ojos oblicuos que se cierran
para no soñar más con vos/
Gracie
mirarlo sin que se dé cuenta
cuando toma el café con leche
algunas mañanas
mientras escucha
no escucha
las no-noticias
de la radio
de vez en cuando
poner un mantel de algodón negro
dos velas en portavelas, dorados,
/algo rico
o no/
/no importa tanto para vos,
¿no?/
después/ lo que venga/
oír como respira
antes
y
depués/
dormir sumándome a su olvido
quedarme hecha un ovillo
quieta /muy quieta/
ni pestañear
con tal de que no se mueva
y que ese momento no amanezca
nunca/
o no anochezca/
depende
/pero sí hay claroscuro,
y te movés/
y otra vez
ando
con los ojos oblicuos
por el hábito de entornarlos
cuando sueño/ mientras
sonrío
deambulo
entro al subte
y
hola/ me dás dos
y viajo
y respiro
y / no gracias, ya tengo/
y cállense que es temprano
murga otro día, por favor...
y bajo
y salgo al aire enrarecido
del laberinto húmedo
anónimo
lejos tuyo
lejos tuyo
que ni siquiera compartís
este humo
que olés el salitre blanco-azulado
a cientos de kilómetros
de mis contornos
que no sé nunca si volvés
que presiento siempre que no
y que a veces es sí
y a veces no
y a veces ni
y a veces...
/ojos oblicuos que se cierran
para no soñar más con vos/
Gracie


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