
recién hoy
es ayer y es mañana,
recién hoy,
abierto al aire,
los astros se hunden en
mi estómago estrecho y tenso y
desde ahí,
iluminan mis entrañas anhelantes/
el cénit ennegrecido ve un arco
arrojándo-le alas sin filo
coronándo-le
la cumbre yerma/
irgo la cabeza,
hoy,
y la ancestral línea del horizonte
se fuga, ligera,
y me debasta los ojos
de mirada,
mi mirada,
que abandona toda lágrima,
me olvida por fin,
se encarama a la voz apasionada
del viento,
y se enamora de paraísos deshilvanados.
Gracie


1 comentario:
- Los gitanos de tu almohada te inundan de poesia. Ade
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